martes, 4 de junio de 2013

Alimento casero en Escamas

hola amigos aquí tienen la forma de convertir una papilla casera en alimento en escamas. El proceso es sencillo y económico. Puedes usarla como único alimento dos días a la semana y almacenarla durante tres meses.

Los ingredientes


Lo primero que necesitas es la papilla que usas habitualmente para alimentar a tus peces. Puedes usar cualquiera de las recetas que se proporcionan en este mismo blog en papilla casera para peces tropicales  o tu propia variación. La única diferencia es que la papilla no debe llevar ningún espesante ni gelatinas. La cantidad de papilla necesaria es de 250 gramos.

Una vez que tengamos la papilla base recién preparada (no usar papillas descongeladas) debes incrementar su cantidad de vitaminas, ya que algunas se destruirán en el proceso de secado. Para ello debes añadir una cucharada de algún compuesto polivitamínico y un par de pastillas de Pharmaton complex o similar.

Para mejorar las propiedades de la papilla una vez seca deberas añadirle media cucharada de  maiz (Maizena). Actuará como emulgente.

Como humedtante usaremos media cucharada de Propilenglicol o glicerina.

Añadiremos un conservante, el cual nos permitira alargar la vida del producto. Usaremos media cucharilla de café pequeña (unos dos gramos) de Benzoato de sodio. Actuando también como conservante añadiremos cuatro dientes de ajo frescos, pelados y triturados.

Finalmente hemos de añadir un antioxidante. Usaremos una cucharadita de ácido ascorbico o el zumo de un limón grande.

Puedes añadir colorantes alimentarios si así lo deseas, aunque no aportan nada útil aparte de su aspecto más atractivo. Un colorante sencillo sería una cucharadita de pimentón dulce (color rojo).



Preparación


En primer lugar has de mezclar todos los ingredientes, papilla incluida. El orden en que se añaden carece de importancia.

A continuación has usar una batidora puesta a máxima velocidad para licuar toda la mezcla. Ha de quedar lo más fina posible. Añadiremos agua hasta lograr una consistencia como la de la miel. El proceso de añadir agua es crítico. Si tiene demasiada sera difícil desecar. Si es poco líquida las hojuelas te saldrán irregulares y muy gruesas.

Sobre la bandeja del horno extendemos papel de aluminio, procurando que quede pegado al fondo y lo más liso posible. Sobre el papel de aluminio vertemos una fina capa de la papilla, procurando que quede extendida uniformemente.

Ponemos la bandeja en el horno a media altura, temperatura mínima y con ventilador (si nuestro horno lo tiene). Desecamos la papilla hasta que no se observen partes húmedas. La papilla no debe llegar a tostarse.

Solo nos queda desprender la capa de alimento y guardarlo en un frasco hermético. Para alimentar a los peces sacaremos una pequeña cantidad a un bote más pequeño, lo cual evita tener que abrir el frasco principal muchas veces, lo cual humedecería las escamas.

Al desprender la capa observa que las escamas no están húmedas, pero tampoco tostadas (al tostarse cambian de color). No esperes que la primera bandeja te salga perfecta, y no tengas dudas en desecharla. Seguro que a la cuarta bandeja la dejas en su punto.

Seguridad

Alguien se puede asustar por la cantidad de productos químicos que se añaden e incluso caer en la tentación de suprimirlos pero estos productos son necesarios para que las escamas se puedan conservar a temperatura ambiente y en contacto con el aire. Mediante su adición podremos conservar las escamas durante tres o cuatro meses si están bien secas. Es fundamental guardarlas en un frasco hermético que pondremos en un lugar oscuro y fresco.

Todos los aditivos están autorizados para la alimentación humana y los ingerimos todos los días sin percatarnos de ello. Las escamas comerciales también incorporan estos aditivos o similares. Las dosis recomendadas se pueden multiplicar por diez sin peligro, aunque no es recomendable hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Te gusto el blog si es así déjame tu comentario y pon tu opinión !!!!!!